Los aficionados blanquiazules disfrutaron fugazmente de una delantera en la que aparecían tres nombres muy relevantes que mantuvieron una relación distinta con el Deportivo de La Coruña: Arsenio Iglesias, Pahíño y Luis Suárez, figuras formadas en campos gallegos
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| Arsenio entrena con el Deportivo en Riazor |
Arsenio Iglesias debutó en
Les Corts, el antiguo campo del Fútbol Club Barcelona. Se jugaba la octava jornada de la
temporada 1951-1952 y el joven delantero de Arteixo aún no había cumplido 21 años cuando realizó el largo viaje por carretera hacia la capital catalana para disfrutar de su primer partido en la División de Honor.
La responsabilidad de ocupar uno de los puestos de ataque un año después de que la Orquesta Canaro protagonizase grandes actuaciones y
la mayor goleada del Deportivo en la máxima categoría producía una ilusión especial.
Los coruñeses caían por seis goles a cero cuando
Arsenio marcó el tanto del honor. El carácter reservado y modesto del canterano provocó alguna broma en el vestuario debido a la tímida reacción de Arsenio después de introducir el balón en la portería. Así surgió la
falsa leyenda que afirma que el de Arteixo se disculpó ante el guardameta culé Ramallets.
Un par de temporadas más tarde, el club herculino aumentó su potencial ofensivo con la
llegada del delantero centro Pahíño, que se había criado en Vigo y había logrado el
trofeo Pichichi con el Celta y el Real Madrid. Una incorporación que garantizaba pegada y poderío en el área rival. El Deportivo disponía así de un rematador con puntería, experiencia y olfato.
Pahíño buscó una salida cuando el Real Madrid se hizo con los servicios de Alfredo Di Stéfano y decidió regresar a su Galicia natal. En A Coruña permaneció tres campañas en las que mantuvo, además, su participación en encuentros internacionales con la selección española. Durante aquellos años alcanzó el
récord de 46 goles en Primera División con el Real Club Deportivo. Trascurrieron cuatro décadas hasta que Bebeto superó aquella cifra.
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| El semanario Riazor resaltó la llegada del goleador Pahíño |
Arsenio y Pahíño formaban parte de la plantilla blanquiazul en 1955, año en que
el Deportivo debuta en el Teresa Herrera y derrota al Athletic Club de Bilbao por 2-1 con dos chicarros anotados por el delantero vigués. Sin embargo, el siguiente campeonato liguero, que coincidiría con las
bodas de oro del club, comenzó mal para el conjunto coruñés.
El mítico
Rodrigo García Vizoso, portero del Deportivo durante la
primera temporada de Liga y a principios de los años 30, un personaje fundamental en la preparación y el aprendizaje de futuras estrellas deportivistas, dimitó como técnico a falta de 12 jornadas para completar el torneo de la regularidad. Pahíño compaginó entonces las tareas de jugador y entrenador, pero surgieron diversos roces con otros miembros de la plantilla. El vasco
Ángel Zubieta, otro veterano delantero que cerró en A Coruña su trayectoria, se encargó finalmente de dirigir al equipo. El Deportivo continuó en Primera División y Pahíño puso punto y final a su etapa herculina.
Un año después, la entidad coruñesa desciende a la categoría de plata y
el Sevilla adquiere a Arsenio Iglesias. El delantero arteixán disputa competiciones europeas bajo la
tutela de Helenio Herrera, con quien había coincido en 1953, cuando
'El Mago' se hace cargo del Deportivo y se evita un nuevo descenso en la jornada final.
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| Luis Suárez con el F.C Barcelona |
A finales de 1953, medio año después de que Herrera completase su corta estancia en A Coruña, Luis Suárez debuta en Primera División con el Deportivo a los 18 años de edad. Aquel
primer partido de Luis Suárez en la élite del fútbol español se juega, como ocurrió en el caso de Arsenio, en el campo de Les Corts. Y nuevamente, el resultado es un 6-1 en contra. Pero la actuación del canterano de Monte Alto impresiona a Ladislao Kubala, que remarca su dominio absoluto del esférico y su precisión a la hora de golpear la bola.
El Fútbol Club Barcelona anuncia el fichaje de Dragoberto Moll y de Luis Suárez en marzo de 1954. La contratación del delantero coruñés resultó más barata que la firma del uruguayo Moll, uno de los miembros de la mencionada Orquesta Canaro.
Durante los años siguientes, Suárez logró numerosos títulos como jugador culé y, en 1960, recibió el
único Balón de Oro que ha obtenido un jugador español hasta ahora. El crack herculino cosechó éxitos todavía mayores en los años 60 con el Inter de Milan entrenado por Helenio Herrera.