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jueves, 14 de mayo de 2015

Arsenio, Pahíño y Luis Suárez: cracks gallegos en la delantera herculina

Los aficionados blanquiazules disfrutaron fugazmente de una delantera en la que aparecían tres nombres muy relevantes que mantuvieron una relación distinta con el Deportivo de La Coruña: Arsenio Iglesias, Pahíño y Luis Suárez, figuras formadas en campos gallegos

El arteixán Arsenio Iglesias debuta como atacante del Deportivo de La Coruña en 1951 y permanece en la entidad gallega hasta el año 1957.
Arsenio entrena con el Deportivo en Riazor
Arsenio Iglesias debutó en Les Corts, el antiguo campo del Fútbol Club Barcelona. Se jugaba la octava jornada de la temporada 1951-1952 y el joven delantero de Arteixo aún no había cumplido 21 años cuando realizó el largo viaje por carretera hacia la capital catalana para disfrutar de su primer partido en la División de Honor.

La responsabilidad de ocupar uno de los puestos de ataque un año después de que la Orquesta Canaro protagonizase grandes actuaciones y la mayor goleada del Deportivo en la máxima categoría producía una ilusión especial.

Los coruñeses caían por seis goles a cero cuando Arsenio marcó el tanto del honor. El carácter reservado y modesto del canterano provocó alguna broma en el vestuario debido a la tímida reacción de Arsenio después de introducir el balón en la portería. Así surgió la falsa leyenda que afirma que el de Arteixo se disculpó ante el guardameta culé Ramallets.

Un par de temporadas más tarde, el club herculino aumentó su potencial ofensivo con la llegada del delantero centro Pahíño, que se había criado en Vigo y había logrado el trofeo Pichichi con el Celta y el Real Madrid. Una incorporación que garantizaba pegada y poderío en el área rival. El Deportivo disponía así de un rematador con puntería, experiencia y olfato.

Pahíño buscó una salida cuando el Real Madrid se hizo con los servicios de Alfredo Di Stéfano y decidió regresar a su Galicia natal. En A Coruña permaneció tres campañas en las que mantuvo, además, su participación en encuentros internacionales con la selección española. Durante aquellos años alcanzó el récord de 46 goles en Primera División con el Real Club Deportivo. Trascurrieron cuatro décadas hasta que Bebeto superó aquella cifra.

El principal titular del semanario Riazor refleja la importancia de la incorporación del goleador Pahíño a la plantilla del Deportivo de La Coruña en 1953
El semanario Riazor resaltó la llegada del goleador Pahíño

Arsenio y Pahíño formaban parte de la plantilla blanquiazul en 1955, año en que el Deportivo debuta en el Teresa Herrera y derrota al Athletic Club de Bilbao por 2-1 con dos chicarros anotados por el delantero vigués. Sin embargo, el siguiente campeonato liguero, que coincidiría con las bodas de oro del club, comenzó mal para el conjunto coruñés.

El mítico Rodrigo García Vizoso, portero del Deportivo durante la primera temporada de Liga y a principios de los años 30, un personaje fundamental en la preparación y el aprendizaje de futuras estrellas deportivistas, dimitó como técnico a falta de 12 jornadas para completar el torneo de la regularidad. Pahíño compaginó entonces las tareas de jugador y entrenador, pero surgieron diversos roces con otros miembros de la plantilla. El vasco Ángel Zubieta, otro veterano delantero que cerró en A Coruña su trayectoria, se encargó finalmente de dirigir al equipo. El Deportivo continuó en Primera División y Pahíño puso punto y final a su etapa herculina.

Un año después, la entidad coruñesa desciende a la categoría de plata y el Sevilla adquiere a Arsenio Iglesias. El delantero arteixán disputa competiciones europeas bajo la tutela de Helenio Herrera, con quien había coincido en 1953, cuando 'El Mago' se hace cargo del Deportivo y se evita un nuevo descenso en la jornada final.

El canterano deportivista Luis Suárez deja A Coruña en 1954 y se convierte en nuevo delantero del F.C. Barcelona
Luis Suárez con el F.C Barcelona
A finales de 1953, medio año después de que Herrera completase su corta estancia en A Coruña, Luis Suárez debuta en Primera División con el Deportivo a los 18 años de edad. Aquel primer partido de Luis Suárez en la élite del fútbol español se juega, como ocurrió en el caso de Arsenio, en el campo de Les Corts. Y nuevamente, el resultado es un 6-1 en contra. Pero la actuación del canterano de Monte Alto impresiona a Ladislao Kubala, que remarca su dominio absoluto del esférico y su precisión a la hora de golpear la bola.

El Fútbol Club Barcelona anuncia el fichaje de Dragoberto Moll y de Luis Suárez en marzo de 1954. La contratación del delantero coruñés resultó más barata que la firma del uruguayo Moll, uno de los miembros de la mencionada Orquesta Canaro.

Durante los años siguientes, Suárez logró numerosos títulos como jugador culé y, en 1960, recibió el único Balón de Oro que ha obtenido un jugador español hasta ahora. El crack herculino cosechó éxitos todavía mayores en los años 60 con el Inter de Milan entrenado por Helenio Herrera.




martes, 31 de marzo de 2015

Luis Otero, el primer deportivista internacional

El defensa pontevedrés Luis Otero viajó a la capital herculina en los años 20 del siglo pasado con una medalla olímpica en su palmarés particular y se convirtió en el primer jugador perteneciente al Deportivo que vestía la camiseta de la selección española

El defensa Luis Otero destacó en los años 20 del siglo XX y fue el primer deportivista en jugar con la selección española
Luis Otero, defensa diestro de gran calidad, militaba en el Vigo Sporting cuando participó en los Juegos Olímpicos de Amberes en el año 1920. En aquella época, el único Mundial de fútbol que existía se integraba en el máximo evento deportivo a nivel planetario. Y el zaguero pontevedrés salió al terreno de juego para disputar, aquel verano, el primer partido de la historia del combinado español. Cuando regresó a Galicia, poseía una medalla de plata como miembro del conjunto subcampeón.

El poderío físico y la dureza eran las características principales que buscaban los entrenadores para el puesto de defensa central. El esquema de juego habitual reservaba más plazas en la alineación para los hombres de ataque. Otero, en cambio, dominaba diferentes funciones, ya que se había formado en una demarcación más próxima al área contraria. El zaguero gallego destacaba por tratarse de un futbolista completo centrado en labores de destrucción.

Los dos princpales clubes de la ciudad olívica, el Vigo Sporting y el Fortuna, se fusionaron en 1923 para fundar una nueva entidad: el Celta de Vigo. La decisión no estuvo exenta de polémica y surgieron discrepancias entre los jugadores de las dos plantillas, lo que facilitó el fichaje de cuatro jugadores (el propio Otero, el meta Isidro, Chiarroni y el gran goleador Ramón González) por parte del Deportivo, un hecho que desató, además, una enorme polémica que motivó diferentes actuaciones federativas.

Luis Otero, en cualquier caso, formó parte del conjunto herculino que compitió en Segunda División durante la primera edición de la Liga y se retiró en el club blanquiazul en 1930. Según se relata en una noticia de La Opinión de A Coruña, protagonizó el anuncio de una marca de vino gracias a la popularidad que se había ganado en el campo. Un monolito situado en los aledaños del Estadio de Riazor homenajea todavía a este crack de un deporte que empezaba a organizar los torneos más pretigiosos que se celebran en la actualidad.


viernes, 12 de septiembre de 2014

La Sala Calvet y el primer partido del club

La Sala Calvet, un reputado gimnasio de la Ciudad Vieja, se convitió en el embrión del actual Deportivo de La Coruña gracias al reto propuesto por diferentes miembros del centro

El primer escudo utilizado por la Sala Calvet para representar al Club Deportivo formado en 1906 para competir en partidos de fútbol contenía las letras que correspondían al nombre del gimnasio
Escudo del Deportivo en 1906
La ciudad contaba con apenas 45.000 habitantes y la vida transcurría con la agitación habitual en el casco antiguo. Los coruñeses que caminaban por la calle de La Galera, en plena Ciudad Vieja de la capital herculina, no podían imaginar, a principios del siglo XX, que el prestigioso gimnasio situado en aquel lugar daría pie a la fundación de uno de los grandes símbolos de A Coruña.

Un nuevo deporte, conocido como 'football' en tierras británicas, había comenzado a calar en nuestra ciudad. José María Abalo, un joven coruñés que había estudiado en Londres, se convierte en uno de los introductores de esta nueva modalidad y promueve la creación en un club dedicado específicamente a esta disciplina deportiva: el Corunna F. C, fundado en 1904.

Algunos integrantes del Corunna eran miembros, además, del reconido centro deportivo de La Galera: la Sala Calvet, donde se practicaban diversas especialidades como la esgrima, el remo y la halterofilia. En un ambiente compititivo y enfocado a la superación individual, no tardó en surgir el desafío de organizar un enfrentamiento entre el Corunna, que ya había jugado numerosos partidos, y el grupo de gimnastas interesado en el fútbol.

Los primeros partidos de fútbol formales y organizados en A Coruña tuvieron lugar durante los primeros años del siglo XX en la Plaza de Toros de la ciudad
La Plaza de Toros a principios del siglo XX. Fuente: Pharum Brigantium

Los dos conjuntos, Corunna F.C y Deportivo de la Sala Calvet, se vieron las caras en la Plaza de Toros a finales de 1906. El desenlace resultó inesperado: los futbolistas del Corunna, en teoría más experimentados, cayeron por 2-1 en aquel encuentro y no pasaron del empate a un gol en la revancha.

Quién sabe si aquel reto afrontado con éxito insufló un ánimo determinante para el desarrollo del club deportivista. En principio surgió una enorme rivalidad entre ambas formaciones, con muchos protagonistas de los que se hablará aquí mismo en otra ocasión para definir mejor a este Deportivo que ganó, de esta forma, el primer partido que disputó en toda su historia.






domingo, 29 de junio de 2014

Cuando Chacho goleó a Bulgaria

El coruñés Chacho posee el récord de goles marcados en un solo partido con la selección española. El deportivista batió al portero búlgaro en seis ocasiones durante su debut como jugador internacional en los años 30

El delantero coruñés Chacho poseía un enorme talento que le permitió destacar durante años como goleador en el Deportivo
Eduardo González Valiño se convertía sobre el campo en el controvertido Chacho, un delantero que destacaba por su elegancia y desesperaba a parte de la grada por la serenidad que transmitía su estilo de juego. Frío, indolente, apático... Así lo calificaban algunos aficionados y periodistas que reconocían, sin embargo, su enorme habilidad para conducir el balón sin que éste llegase a separarse apenas de sus botas, la precisión de sus pases en largo, la técnica de sus regates en corto, la potencia de sus remates de cabeza y la eficacia de sus disparos a puerta. Porque Chacho, ante todo, era un gran goleador.

Chacho tenía 16 años cuando vistió por primera vez la camiseta del Deportivo. Y en mayo de 1933, con 22 primaveras recién cumplidas, debutó con la selección española. Faltaban 8 temporadas para que el club blanquiazul celebrase su primer ascenso a la máxima categoría, pero Chacho ya era internacional.

El atacante deportivista viajó a Madrid para disputar un encuentro amistoso contra Bulgaria que tuvo lugar en el viejo campo de Chamartín, recinto que podía acoger a 15.000 espectadores en unas gradas que no se llenaron de público para asistir a aquel choque. Una lluvia torrencial hizo acto de presencia para recibir, por parte de la selección española, a Ricardo Zamora, Jacinto Quincoces, Ciríaco, Gamborena, Cilaurren, Marculeta, José Prat, Regueiro, Elícegui, Crisanto Bosch y Chacho. La lluvia de goles comenzó poco tiempo después.

El Viejo Chamartín en los años 30


Chacho logró tres dianas en los primeros 20 minutos. Al acabar el partido, el delantero herculino presumía de media docena de goles en su cuenta particular. Una marca que nadie ha superado con la camiseta de la selección absoluta. El resultado final de 13-0 para los locales es otro récord todavía imbatido en el combinado español.

Tras ese registro histórico, Chacho participó en otros dos encuentros internacionales y anotó un nuevo gol frente a Portugal. El delantero coruñés formó parte del Atlético de Madrid entre 1934 y 1936, año en que regresa a su ciudad natal para continuar su carrera en el Deportivo. Chacho marcó una época en el club blanquiazul a pesar de haber arrastrado una lesión de menisco desde sus inicios en el mundo del fútbol.



jueves, 29 de mayo de 2014

La TV llega al Estadio de Riazor

Televisión Española cumplió diez años pocas horas antes de retransmitir, por pimera vez, un encuentro en directo desde A Coruña: el Deportivo-Espanyol de la temporada 1966-67

El último fin de semana de octubre de 1966, TVE celebró el décimo aniversario de su primera emisión y ofreció un encuentro en directo por primera vez desde el Estadio de Riazor. En plena etapa de equipo 'ascensor', el Deportivo recibía al Espanyol en la 7ª jornada del campeonato liguero.

El cuadro barcelonés se encontraba entre los más potentes de la competición aquel año. El Deportivo, recién ascendido y destinado a luchar por la permanencia, no había ganado un solo partido en lo que iba de temporada. Los visitantes partían como favoritos, pero era necesario buscar una reacción cuanto antes.

La expectación y las ganas de ofrecer una imagen positiva del club aumentaban gracias a la presencia de las cámaras del canal público en el recinto coruñés para llevar a la pequeña pantalla los 90 minutos de juego. Faltaba un par de semanas para que la segunda cadena empezase sus emisiones. No había opción de hacer 'zapping'.

Narradores históricos sobre el campo

Los comentarios del partido corrían a cargo de un tándem que narró numerosos eventos deportivos durante décadas: el formado por el cordobés Matías Prats Cañete, una voz inconfundible en el panorama periodístico del siglo XX, y por el coruñés y deportivista Enrique Mariñas, que dirigió la delegación de RNE en A Coruña durante casi 40 años.

Matías Prats Cañete y el coruñés Enrique Mariñas formaron, durante décadas, una pareja profesional que narró y comentó diferentes eventos deportivos (y otros acontecimientos) en radio y televisión
Matías Prats y Enrique Mariñas

Enrique Mariñas se licenció en Derecho y trabajó como locutor en Radio Coruña desde los inicios de esta emisora. Su primera oportunidad en las ondas surgió de manera casual, pero así comenzó una extensa trayectoria vinculada especialmente a este medio. Las retransmisiones deportivas motivaron que viajase a diferentes países para contar lo que sucedía en el interior del estadio. Mariñas recibió numerosos premios por su carrera y llegó a ser concejal del ayuntamiento herculino. Una calle del barrio de Matogrande le dedica su nombre y lo convierte en el primer profesional de la radio que recibe este reconomiento en la ciudad de A Coruña.

Un nuevo descenso

El Deportivo, valiente y concentrado, superó al Espanyol en numerosas fases de aquel partido de finales de octubre. El empate a un gol, un resultado positivo 'a priori', pareció frustrante después de lo visto en el campo... Y también en el televisor. La intensidad de los locales avivó el ánimo de la grada e invitó pensar en escalar posiciones a medida que avanzase el torneo.

Pero los blanquiazules no remontaron el vuelo. El club coruñés acabó la temporada en el puesto 16, cerrando la tabla, y sumó su tercer descenso de aquella complicada década.

El siguiente vídeo muestra un resumen de la retransmisión de un encuentro disputado por el Deportivo en el Camp Nou en diciembre de 1966, durante aquel mismo campeonato:







sábado, 10 de mayo de 2014

El primer Dépor de Arsenio

El Deportivo tenía el siempre difícil reto de ascender a Primera División en la temporada 1970-71. Arsenio se hizo por primera vez con el mando del cuerpo técnico después de tres meses de competición 

Arsenio Iglesias colgó las botas en 1965 y decidió probar suerte en los banquillos. Esa misma década comenzó a trabajar con la cantera del Deportivo. Pronto lideró al cuerpo técnico del Fabril. El 24 de diciembre de 1970 cumple 40 años y celebra la Nochebuena. Una semana después, celebra la Nochevieja y cumple su objetivo de convertirse en el primer entrenador del club coruñés.

Arsenio Iglesias entrena por primera vez al Deportivo de La Coruña en Segunda División durante la temporada 71-72 después de haber sido ténico del Fabril
Arsenio entrena al Deportivo en 1971

Arsenio sustituye a Roque Olsen como técnico del Deportivo con la intención de mantener al equipo entre los cuatro primeros clasificados de la Segunda División para lograr el ascenso. Quedaban 21 partidos de Liga y el Dépor de Arsenio empezó su andadura con un tropiezo en casa (empate a dos goles) frente al Racing de Ferrol. Era el 3 de enero de 1971.

La afición salió de Riazor desconcertada todavía por el cese inesperado del argentino Olsen y preocupada tras presenciar aquel partido bronco en el que hubo cuatro dos expulsados en cada equipo.

El Deportivo se mostró invulnerable en Riazor durante el resto del campeonato, pero llegó a la última jornada en la 5º posición de la tabla. Con el Betis consolidado en el liderato, cuatro equipos se disputaban las otras tres plazas que conducían a la categoría de oro. Y el Rayo Vallecano, empatado a puntos en el segundo puesto con el Burgos y el Córdoba, visitaba el estadio de Riazor. Última oportunidad para el Deportivo. Sólo valía ganar frente a un rival directísimo.

La expectación era máxima. 40.000 espectadores compartían la tensión en la grada. Arsenio Iglesias alineó de inicio a Seoane, Cholo, Luis, Bellod, Juanito, Cervera, Bordoy, Manolete, Beci, Loureda y Cortés.

En el minuto 6 de la primera parte, Beci remató de cabeza una falta botada por Cervera para estrenar el casillero. El júbilo se unió a la ansiedad y a la esperanza en el recinto deportivista. Los herculinos consiguieron defender el resultado; la victoria desplazaba al 5º lugar al Rayo Vallecano y aupaba al club coruñés a la zona de ascenso.

Aquel regreso a la división de honor se convirtió en la primera misión cumplida de las muchas en las que participó Arsenio. Le esperaban todo tipo de éxitos y fracasos en diferentes etapas. El mito avanzaba despacio para convertirse, muchos años después, en una figura eterna.



miércoles, 2 de abril de 2014

1928-29: La primera, en Segunda

El Deportivo disputó la primera Liga de la historia en la categoría de plata. A pesar de su fortaleza en casa, el conjunto herculino no logró situarse en los puestos de arriba

La tensión del ambiente traspasaba las paredes de aquella sede oficial. El eco del griterío reflejaba la intensidad de la disputa y la magnitud de la polémica que surgía a cada momento. La pasión por el fútbol se desató, una vez más, aquel 23 de noviembre de 1928. En realidad, no se celebraba ningún encuentro, sino la asamblea extraordinaria de la Real Federación Española de Fútbol que había de determinar qué clubes estrenaban el Campeonato de Liga en Primera Divisón.

La creación del torneo de la regularidad se había planteado por primera vez durante el verano de 1927. Tras más de un año de reuniones y encontronazos, se acuerda que la categoría principal estará formada por diez equipos: los nueve campeones y subcampeones de España (Athletic de Bilbao, Fútbol Club Barcelona, Real Madrid, Arenas de Guecho, Real Unión de Irún, Real Sociedad, R.C.D. Espanyol, Atlético de Madrid y Europa de Barcelona) y otro club que surgiría de una fase eliminatoria.

El Racing de Santander completa el grupo de honor después de una reñida eliminatoria contra el Sevilla que se resolvió en tres partidos. Los andaluces habían doblegado al Deportivo en un choque de cuartos de final disputado en Madrid; el club herculino, por tanto, comenzaba la Liga en Segunda División.

Aquella primera temporada finalizó sin ascensos ni descensos en la máxima categoría. El F.C. Barcelona se proclamó vencedor y el Racing acabó como último clasificado, por lo que tuvo que jugar una promoción con el campeón de Segunda: el Sevilla. Y nuevamente, los cántabros se deshicieron del cuadro hispalense.

El Deportivo, por su parte, sólo perdió un partido en el viejo campo de Riazor, pero obtuvo una única victoria como visitante. La irregularidad relegó a los coruñeses a la octava posición, por delante del Celta de Vigo y del Racing de Madrid, que sufrieron su primer descenso.

Entre los jugadores más destacados de la plantilla del Deportivo durante aquella primera edición de la Liga se encontraban Isidro, Luis Otero, Fernando Fariña, Ramón González e Hilario Marrero. Todos ellos merecen (y tendrán) un capítulo propio en este espacio.


jueves, 20 de marzo de 2014

Riazor, 1944: nace un escenario mítico

El Estadio Municipal de Riazor se construyó a escasos metros del viejo campo donde el Deportivo disputó sus primeras temporadas de Liga. Las características del feudo blanquiazul eran muy distintas a las de hoy

La directiva del Deportivo soñaba con disponer de un estadio moderno en las proximidades del viejo campo de Riazor, donde el equipo jugaba como local desde 1909. Y pocos imaginaban, entonces, que aquella hondonada situada a escasos metros de la playa recibiría a los mayores cracks mundiales en las décadas posteriores.

Tal vez esa misma idea inspiraba al arquitecto municipal Santiago Rey, encargado de diseñar el moderno recinto. El Deportivo ascendió por primera vez a la máxima categoría en 1941, mientras el nuevo estadio era un proyecto ya iniciado, y se mantuvo entre los grandes hasta la propia temporada de su estreno.

Estadio Municipal de Riazor a mediados de los años 40

El nuevo Riazor podía acoger a media ciudad de A Coruña. Los cálculos más fiables indicaban que el aforo del estadio alcanzaba una cifra récord: 37.000 localidades, que rozaban las 60.000 si todos los espectadores permanecían de pie, mientras que el municipio rondaba los 120.000 habitantes mediada aquella década.

El coste de la instalación superó los cinco millones de pesetas (unos 30.000 €), y en ella destacaban la Grada Elevada, en la actual Preferencia, y la torre de Marathon, de casi 50 metros de altura y construida como mirador para seguir las pruebas atléticas que finalizaban en el estadio.

Las dimensiones del terreno de juego tampoco se quedaban atrás: los 105 metros de largo y los 74 de ancho (seis más que el actual) lo convertían en uno de los campos de fútbol más grandes de España. Sólo faltaba que rodase el balón.

El partido inaugural

29 de octubre de 1944. Domingo, naturalmente. El Valencia estaba en A Coruña para disputar un encuentro correspondiente a la sexta jornada del campeonato de Liga.

Los precios de las entradas oscilaban entre las 30 pesetas para acceder a la Tribuna cubierta y las 5 que costaba observar el partido desde General, la única grada de fondo. Unos 18.000 espectadores presenciaron aquel evento.

Alineación del Deportivo para el partido inaugural del estadio

El Deportivo, entrenado por Ramón Lafuente, salió al campo con Acuña, Pedrito, Portugués, Molaza, Bienzobas, Caballero, Viso, Guimeráns, Paquirri, Lezama y Marquínez.

El valencianista Hernández se convirtió en el primer goleador del nuevo escenario deportivista en el minuto 35 de la primera parte. El marcador reflejaba un 0-2 pocos instantes después. El delantero centro Paquirri acortó el camino de la remontada poco antes del descanso, y una sastrería del Cantón Grande le obsequió con una gabardina por ser el primer blanquiazul que anotaba un gol en el nuevo estadio.

Paquirri marcó otro gol en la segunda parte y recibió, por ello, un abrigo del mismo comercio. Pero el partido acabó con un 2-3 favorable al Valencia. Y lo que es peor: la temporada concluyó con el Deportivo situado en el último puesto de la clasificación, lo que conllevaba su primer descenso a Segunda.


La Grada Elevada destacaba en la actual Preferencia

La historia ha demostrado que aquel estadio no era tan gafe como se pensó en un principio. Los aficionados han disfrutado de todo tipo de competiciones y Riazor ha recibido a los mejores jugadores del mundo. Algo que comenzó a intuirse muy pronto.

En mayo de 1945 se enfrentaron España y Portugal en el primer partido entre selecciones que se jugaba en la capital herculina. El año siguiente, el Deportivo regresó a la categoría de oro y, recién comenzado el verano, se disputó la primera edición del Trofeo Teresa Herrera. Y en 1947 se celebró en Riazor, por primera y última vez, una final de Copa, cuyo marcardor final fue Real Madrid 2 - Espanyol de Barcelona 0. 

En Youtube se ha colgado un vídeo del NODO que nos muestra imágenes de los alrededores de Riazor y de las principales jugadas de un encuentro amistoso disputado entre Deportivo y San Lorenzo de Almagro en enero de 1947.