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martes, 18 de diciembre de 2018

El día "después" de la temporada que abrió el ciclo dorado

La emisora privada de televisión Canal Plus comenzó sus emisiones a principios de los años 90 y su cobertura futbolística cambió la manera de disfrutar el fútbol gracias a su ambicioso despliegue técnico y humano, pero el estilo original y desenfadado de programas como El día después amplió la perspectiva de la afición al ocuparse de aquello que, en ocasiones, pasaba desapercibido en torno a cada evento liguero.

El exdelantero británico Michael Robinson emergió entonces como una figura cuyo criterio futbolístico y simpatía particular lo situaron como un personaje inconfundible que contribuía a observar con más profundidad el espectáculo de cada fin de semana.

Las primeras temporadas de El día después se ofrecieron en abierto los lunes pasadas las 20h. Los goles y las jugadas más impresionantes tenína un hueco fijo en cada episodio, mientras los cánticos más sorpendentes de las aficiones se incluían en la sección "Coros y danzas".

El momento más esperado por la audiencia, a menudo, consistía en otra sección que resumía lo más extraordinario de entre todas las imágenes captadas por la cámaras de televisión en cualquier recinto. "Lo que el ojo no ve" motivaba durante la semana conversaciones animadas entre seguidores de toda España.

Canal Plus resumió en estos 90 minutos la temporada 1992-1993, en que irrumpe el Súper Dépor, que finaliza en tercer lugar el campeonato. El FC Barcelona de Cruyff conseguía su tercer título de Liga consecutivo; como la temporada anterior, aprovechó en la jornada final el tropiezo del Real Madrid en Tenerife. 





Este reportaje (cuyo título en Youtube muestra, por equivación, que se centra en la temporada 1991-1992, cuando en realidad se trata de la siguiente) recoge los momentos más destacados de un encuentro entre Deportivo y Atlético de Madrid en que el colegiado Pajares Paz accedió a utilizar un micrófono durante el juego, así como la insólita reacción del técnico argentino Carlos Bilardo ("pisalo, pisalo") después de que Maradona golpease involuntariamente la nariz del defensa deportivista Albístegui durante la visita del Sevilla al feudo coruñés.

jueves, 29 de octubre de 2015

El primer Euro Dépor, una pasión que recorrió el continente

Algunas noches mágicas para todos los deportivistas se vivieron con la disputa de la Copa de la UEFA y la desaparecida Recopa. Enfrentarse a grandes de Europa y ofrecer sorpresas al público suponía dar continuidad al sueño que se estaba viviendo.

El balón golpeado por Bebeto penetra la meta del Dortmund


Tras la celebración de la temporada 92-93, toda España se enamoró de aquel modesto club que, sin que nadie pudiera preverlo, se había situado al nivel de los todopoderosos durante su segundo año consecutivo en la Divisón de Honor, después de casi dos décadas en categorías distintas.

El Deportivo concluyó la Liga en el tercer puesto, accediendo por primera vez en su historia a una competición de nivel continental. En aquel momento, tan solo el primer clasificado entraba en el cuadro de equipos que jugaba la Liga de Campeones, por lo que los blanquiazules iniciaron su periplo europeo en la UEFA.

El sorteo deparó como primer rival al Aalborg de Dinamarca en los 1/16 de final, y el conjunto coruñés debutó un 14 de septiembre con una derrota por un gol a cero fuera de su estadio. Dos semanas más tarde, el Deportivo fulminó a los daneses en Riazor gracias a un hattrick de Bebeto y otros dos goles de Claudio Barragán. El Aalborg era entonces un club en auge que logró la primera liga de su palmarés al año siguiente.

En 1/8 de final, el Deportivo se cruzó con el potente Aston Villa británico, que arañó un empate a un gol en el partido de ida disputado en el recinto herculino, en un encuentro que igualó Pedro Riesco a escasos minutos del final y que había comenzado con un penalti errado por Bebeto. De hecho, la mala racha del brasileño desde los once metros provocó que Donato y, como segunda opción, Djukic, se conviertiesen en los lanzadores habituales.

El equipo estaba realizando de nuevo una gran campaña liguera, pero resultaba difícil presagiar que haría enmudecer al Villa Park con el inolvidable tanto de cabeza de Javier Manjarín para aprovechar el centro del lateral Nando desde la izquierda. Paco Jémez comentaba el partido durante la retransmisión en directo de Antena 3:



Un Deportivo eufórico no sería capaz de superar los cuartos de final al caer por la mínima en los dos encuentros que le enfrentaron al Eintracht de Francfort alemán.

La temporada 94-95 se saldaría con un balance similar en la UEFA. Tras eliminar al Rosenborg y al Tirol Innsbruck goleando en los partidos de vuelta celebrados en casa, el sorteo de cuartos de final propició un duro escollo: el Borussia Dortmund.

En Riazor, el Deportivo obtuvo una gran victoria con un memorable tanto de Bebeto, que controló el balón con el pecho antes de golpearlo con su pierna buena para que se introdujese en la portería germana tras pegar en la cruceta.

El Dortmund niveló la eliminatoria en el partido decisivo y ambos equipos se vieron obligados a decantar la balanza en una agónica prórroga. Los coruñeses, con una defensa bien organizada, disfrutaron de buenas ocasiones al contragolpe, y Alfredo Santaelena, en el minuto 102, elevó el esférico por encima del portero transformando en gol un peculiar centro-chut. La alegría se desató hasta que un arreón alemán la deshizo. En dos minutos, el Borussia Dortmund ponía el definitivo 3-1 en el marcador para desolación de los hinchas blanquiazules.

La temporada acabó con un subcameonato en el torneo de la regularidad y con la magnífica victoria ante el Valencia en la final de la Copa del Rey celebrada en el Bernabéu. El Deportivo pasaba, de este modo, a disputar la Recopa, en compañía del Real Zaragoza dirigido por Víctor Fernández, vigente ganador del trofeo.

Con Toschack sucediendo a Arsenio Iglesias en el banquillo, los seguidores herculinos sufrieron una enorme desilusión debido a la irregular marcha del club coruñés tras las enormes expectativas generadas. En cambio, el Deportivo alcanzó resultados espectaculares en el campeonato europeo.

En la primera ronda, el Dépor viajó a Chipre para enfrentarse al Apoel de Nicosia, sin que el marcador se moviese en todo el partido. En el choque de vuelta, sin embargo, los chipriotas encajaron un salvaje castigo al recibir nada menos que ocho goles en su portería. Por tercer año consecutivo, Bebeto anotaba un hattick en un partido de dieciseisavos. A la fiesta se unieron Radchenko (por partida doble), Beguiristain, Donato y Aldana.

Tras deshacerse del Trabzonspor turco, la escuadra gallega tuvo que medirse al Zaragoza. En la ida, jugado como local, venció por uno a cero a los maños con gol del canterano David Fernández Miramontes, que causaba sensación en la grada gracias a su desborde y su visión de juego.

Las situación se complicó cuando Morientes adelantó al Zaragoza en la vuelta, pero un gol de Bebeto dio a los coruñeses el pase a su primera semifinal europea.

El temible Paris Saint Germain era el rival en aquella eliminatoria. En Riazor, el Deportivo desaprovechó varias ocasiones y Djorkaeff puso en ventaja a los galos en el último minuto. Los blanquiazules ofrecieron una buena imagen en el Parque de los Príncipes, pero sucumbieron nuevamente debido a un gol marcado por otro internacional francés, el delantero Patrice Loko.

A la postre, el PSG ganaría la competición al doblegar en la final al Rapid de Viena.

El Deportivo tardaría año y medio en volver a disputar un torneo continental, pero desde aquellas primeras participaciones es habitual que quien tenga la oportunidad de preguntar por A Coruña en cualquier zona de Europa reciba como respuesta una mención a su equipo de fútbol. Acababa de nacer el Euro Dépor.


domingo, 5 de julio de 2015

Los 'Pichichis' del ataque herculino

Tres delanteros han logrado hasta ahora alzarse con el trofeo Pichichi enfundados en la elástica blanquiazul del Real Club Deportivo. Bebeto, Tristán y Makaay participaron en la época dorada del club y lograron diversos títulos oficiales con la entidad coruñesa

BEBETO, RAPIDEZ Y EFICACIA

Bebeto fue Pichichi de la Liga con el Deportivo de La Coruña en 1993
El brasileño Bebeto 

Una estrella brasileña se encargó de consumar, con sus goles, la vertiginosa evolución de un club tradicionalmente humilde. José Roberto Gama de Oliveira cruzó el charco en 1992 para integrarse en el Deportivo, después de haber militado en el Flamengo y el Vasco de Gama. La grada de Riazor, que pronto comenzó a llenarse, se acostumbró a corear su apodo futbolístico: Bebeto. El bahiano era un hombre letal como ningún otro en el área. Los coruñeses acabaron la Liga en el tercer puesto y él fue el máximo goleador del campeonato con un total de 29 dianas, batiendo en alguna ocasión a todos sus rivales a excepción del Valencia. Su apariencia frágil iba ligada a su velocidad y su oportunismo. Bebeto apenas perdía balones y aprovechaba cualquier espacio. Entre sus brujerías más recordadas se encuentra un gol convertido frente al Espanyol tras romper por partida doble la cintura de su marcador, con taconazo incluido en carrera; también es difícil cansarse de ver el control de pecho y el posterior derechazo a la escuadra en la ida de un partido de cuartos de final de la Copa de la UEFA contra el Borussia de Dormunt, equipo que prácticamente lo tenía atado antes de que Lendoiro irrumpiese en las negociaciones; en su último año como deportivista, además, machacó al Albacete con cinco 'chicharros', cuatro de ellos registrados en los últimos minutos.

DIEGO TRISTÁN, CONTROVERSIA Y TALENTO

El andaluz Diego Tristán fue Pichichi en el año 2002 al marcar 21 goles para el Deportivo de La Coruña
Tristán evita a un rival
A finales de los años 90, un chaval de la localidad sevillana de La Algaba soñaba con subir al primer equipo del Real Betis. Dos años después decidió probar fortuna en las categorías inferiores del Real Mallorca, donde coincidió con Albert Luque, y debutó en Primera de la mano de Fernando Vázquez a comienzos de la temporada 99-00. Con 23 años, Diego Tristán se había convertido en toda una revelación, un delantero que firmó un contrato con Lorenzo Sanz cuando éste era candidato a continuar en la presidencia del Real Madrid. La victoria de Florentino Pérez, que había contratado al barcelonista Figo, dio un vuelco a la situación. El andaluz recaló en el Dépor, que desembolsó una importante cantidad de dinero para hacerse con sus servicios. Esas expectativas provocaron que, desde un principio, fuese un jugador muy discutido por algunos sectores de la afición coruñesa. En su primer año como blanquiazul, el algabeño produjo una magnífica cifra de goles y superó al holandés Roy Makaay, aunque concentró sus 19 tantos en sólo nueve partidos. Se gran temporada como deportivista, en cambio, fue la siguiente: sin tratarse de un indiscutible en el once inicial, consiguió fusilar en 21 ocasiones la portería contraria, lo que le permitió concluir como máximo goleador del campeonato liguero. Tristán destacaba por su habilidad, su talento para el regate y la precisión de sus disparos, si bien sus críticos consideraban que solía empacharse de balón.

MAKAAY, EXPLOSIVIDAD Y PEGADA

El holandés Makaay logró varios títulos con el Dépor y obtuvo el Pichichi y la Bota de Oro en 2003
Makaay, garantía de grandes goles
Roy Makaay era una gran promesa del fútbol holandés cuando, con 22 años, el Betis se planteó la opción de incorporarlo a su plantilla. El delantero recaló finalmente en Tenerife, club con el que desciende en su segunda temporada en España. El Deportivo logra entoces su traspaso para reforzar los puestos de ataque. El Turu Flores había encandilado a la grada la campaña anterior, pero Jabo Irureta se decantó por Makaay desde un principio para la zona del '9', mientras que el argentino dispuso de más minutos en la banda izquierda. Y el holandés no decepcionó a su técnico; en su debut liguero en Riazor, Makaay fustigó al Deportivo Alavés con tres goles en los que demostró muchas de sus cualidades: excelente remate de cabeza, descaro, velocidad pasmosa a la contra, pontente chut con ambas piernas e impecable golpeo de primeras. El Deportivo se proclamó campeón de Liga y su delantero centro anotó el gol de la sentencia en el último partido. El posterior fichaje de Diego Tristán le obligó a pugnar por la titularidad, especialmente durante la segunda temporada del andaluz en el conjunto gallego, por lo que Irureta se acostumbró a desplazar a Makaay a la posición de extremo derecho. Pese a ello, los mejores números del holandés llegaron en la temporada 2002-2003, cuando selló 29 tantos en 38 partidos, lo que valió una Bota de Oro.




viernes, 26 de junio de 2015

Los 'Zamoras' de la meta deportivista

El Deportivo ha dispuesto de grandes porteros desde su fundación. Todos ellos merecen una dedicatoria, pero sólo cuatro consiguieron ser los guardametas menos goleados de Primera División durante su estancia en A Coruña. Por ese motivo, dos de ellos recibieron el trofeo Zamora que otorga el diaro Marca desde 1959

JUAN ACUÑA, EL DUEÑO DEL ÁREA

Juan Acuña defendió la meta del Deportivo durante casi dos décadas y logró en cuatro ocasiones proclamarse portero menos goleado de Primera División
Juan Acuña despeja un balón en una valiente salida
El mítico 'Xanetas' nunca dejará de recibir menciones y homenajes. Es sencillo averiguar los motivos de tanto halago a un hombre clave en la historia del Deportivo. Acuña debutó con el club herculino cuando apenas tenía 15 años de edad, y defendió la portería coruñesa el año del primer ascenso a la División de Honor, en 1941. Las dos temporadas siguientes se convirtió en el portero menos goleado de la categoría, lo que le llevó a debutar con la selección española sustituyendo a Martorell en un partido contra Suiza. De nuevo tuvo el honor de ser el meta menos batido en la temporada en las temporadas 49-50 (año del primer subcampeonato) y 50-51, cuando firma su mejor contrato con el club gallego y pasa a cobrar un sueldo de 2.500 pesetas mensuales. Sin embargo, durante toda su trayectoria arrastra problemas en un hombro debido a una lesión producida en 1940 tras tropezar con otro jugador en una de sus espectaculares salidas. A ello había que unir sus preocupantes aumentos de peso, que le obligaron a retirarse de forma prematura. Se cuenta que su liderazgo llegaba hasta tal punto que arengaba a sus compañeros gritándoles: "meted un gol, que yo me encargo del resto", y que Ricardo Zamora le nombró su sucesor tras un homenaje a Ramón González. Acuña abandonó el fútbol en 1955 y se convirtió en un trabajador más de la Refinería.

JUAN IGNACIO OTERO, LA MURALLA VERSÁTIL

Juan Ignacio Otero fue el portero menos goleado de Primera División en 1955, cuando defendía la portería coruñesa
El meta Juan Ignacio Otero
Este futbolista coruñés se formó en el Liceo de Monelos y el Sporting Ciudad antes de pasar a las categorías inferiores del Deportivo. En la temporada 1952-1953 alternó el puesto de guardameta titular con Acuña, que comenzaba su declive, y más tarde competiría con Lestón por ganarse el puesto. Otero fue el portero menos goleado de Primera División en 1954. En 1955 participa en la primera victoria coruñesa en el Teresa Herrera, y en octubre de ese mismo año cuaja una enorme actuación en el 1-2 endosado al Real Madrid en su estadio, algo que tardaría décadas en repetirse. Juan Ignacio Otero militó también en el Betis y en el Granada, y tuvo tiempo de demostrar el completo deportista que era al proclamarse subcampeón de España de natación.

PACO LIAÑO, EL PROTAGONISTA DE UN RÉCORD

El cántabro Francisco Liaño es mejor 'Zamora' de la historia del fútbol español al haber recibido sólo 18 goles en los 38 partidos de la Liga 1993-1994 en la que el Dépor perdió el liderato en la jornada final
Liaño coloca la barrera durante un partido del Dépor
La llegada del cántabro a Riazor se produjo por la necesidad de cubrir la baja del lesionado Canales. Liaño, formado en la cantera del Racing de Santander, fue el portero menos goleado de Segunda División con el Sestao antes de recalar en el Deportivo. En su primera temporada en el club fue el cancerbero que más minutos estuvo sobre el campo, pero tuvo que disputarse el puesto con el vizcaíno Josu y con el propio Canales. El albaceteño, un excepcional portero que se había criado en la cantera del Real Madrid, sufrió nuevos contratiempos (un accidente de tráfico, una rotura de ligamentos...) y se mantuvo siempre a la sombra de Liaño. En la temporada 1992-1993, cuando el cuadro blanquiazul despunta como conjunto capaz de plantar cara a los todopoderosos, Liaño se pierde sólo un encuentro y comparte el trofeo Zamora con Santi Cañizares, que entonces defendía la portería del Celta. No obstante, el resultado de la temporada siguiente sería asombroso; en colaboración con un entramado defensivo compuesto por los laterales Nanco y López Rekarte, los centrales Ribera y Voro y el serbio Djukic de líbero, Paco Liaño encaja sólo 18 goles en 38 partidos de Liga y es, de calle, el portero que menos tantos recibe. Un récord todavía imbatido. Más adelante participaría como titular indiscutible en los dos primeros títulos del Dépor: la Copa del Rey y la Supercopa, ambos logrados en 1995.

JAQUES SONGO'O, AGILIDAD Y CARISMA

Jaques Songo'o consiguió el trofeo Zamora con el RCD y fue el portero titular de la temporada en que los blanquiazules consiguieron la Liga
Songo'o realiza un saque de puerta
El franco-camerunés aterrizó en A Coruña en 1996 como un veterano arquero de 32 años conocido en la liga gala y al que algunos recordaban, quizás, por los seis goles que recibió en un partido del Mundial de EE.UU. '94. Muchos no entendieron su fichaje, ya que se había concretado la incorporación de Petr Kouba, quien destacó ese año con la selección checa que había llegado a la final de la Eurocopa. Además, Canales formaba aún parte de la plantilla y se oían elogios hacia el fabrilista Dani Mallo. Sin embargo, Songo'o se vio beneficiado por su condición de comunitario y obtuvo la titularidad de inmediato. El trofeo Zamora cayó en sus manos en su primera temporada en España. Dotado de unos reflejos despampanantes, su espectacularidad acabó por encandilar a la grada. Pero el camerunés fue, ante todo, el portero del año en que el Dépor ganó la Liga. A trece jornadas de la consecución del campeonato, Songo'o cabeceó al fondo de la red un córner botado en un partido que se jugaba en Soria, pero el colegiado anuló el tanto por una inexistente falta en ataque. Se trataba de un encuentro importante que remató con la victoria por la mínima del Numancia, aunque los blanquiazules conservaron la primera plaza hasta el final.



jueves, 23 de abril de 2015

Literatura blanquiazul y autores universales

El Día del Libro nos invita a descubrir la magia de este deporte recogida en los textos de algunos escritores a los que merece la pena descubrir como lector y como forofo

El fútbol no se disfruta solamente observando la pantalla o el césped. Tampoco corriendo sobre el cemento, la tierra o la alfombra verde. La emoción no se transmite sólo a través del rugido de las gradas o el sonido de la radio. El fútbol se lee. Y el Dépor también.

El fútbol a sol y sombra, una magnífica colección de textos breves, a modo de microrrelatos que recogen historias reales del balompié, se ha convertido en la referencia literaria de las obras dedicadas a esta disciplina. Su autor, Eduardo Galeano, ha fallecido este mes. Este uruguayo universal mostró en libros, artículos y entrevistas su inspiración, su lucidez, su elegancia y su compromiso con los vencidos, los desfavorecidos, los derrotados.

Espejos es otro conjunto de maravillosas piezas literarias cargadas de talento y de significado. Una de las historias que aparece en este libro está muy relacionada con el Deportivo y con la ciudad:

La Coruña, verano de 1936: Bebel García muere fusilado.
Bebel es zurdo para jugar y para pensar.
En el estadio, se pone la camiseta del Dépor. A la salida del estadio, se pone la camiseta de la Juventud Socialista.
Once días después del cuartelazo de Franco, cuando acababa de cumplir veintidós años, enfrenta el pelotón de fusilamiento:
-Un momento -manda.
Y los soldados, gallegos como él, futboleros como él, obedecen.
Entonces Bebel se desabrocha la bragueta, lentamente, botón tras botón, y de cara al pelotón echa una larga meada.
Después, se abrocha la bragueta. 
-Ahora sí.

El fútbol a sol y sombra, citado anteriormente, contiene un pasaje que revela el infortunio del delantero Bebeto antes de instalarse en la ciudad de cristal:

La pasión por la camiseta no tiene mucho que ver con el fútbol moderno, pero el hincha castga el delito de deserción. En 1989, cuando el jugador brasileño Bebeto pasó del club Flamengo al Vasco de Gama, hubo hinchas del Flamengo que acudían a los partidos del Vasco de Gama solamente para abuchear al traidor. Le llovieron las amenazas, y el brujo más temible de Río de Janeiro le echó su maldición. Bebeto sufrió un rosario de lesiones, no podía jugar sin lastimarse y sin que la culpa le pesara en las piernas, y fue de mal en peor hasta que por fin decidió marcharse a España.

Seguimos en A Coruña para recuperar un fragmento de un curioso trabajo elaborado por el escritor y periodista herculino Manuel Rivas. En el irónico y mordaz texto titulado 'Galicia contada a un extraterrestre', que aparece en el libro Unha espía no Reino de Galicia, Rivas explica una otra historia verdadera relacionada con un seguidor del club blanquiazul:

Agora que o matino, hay moitos heroes na memoria sentimental do pobo que case non figuran nos libros. Déixame que che cite algúns. Está o Foucellas, un cesteiro revolucionario, antifascista, que se botou ao monte ao saír do cárcere onde o meteran despois da guerra do 36, un maquis convertido en lenda, moi lanzal, que asistía aos  partidos de Riazor disfrazado de cura. Cazárono barbeándose no espello dun río e condenárono a morrer polo garrote. A prensa destacou, non sei se en honor do reo, que se trouxera paa a ocasión ao "mellor verdugo de España".

Manuel Rivas incluye en ese mismo trabajo una reflexión acertada sobre la relevancia de este deporte en la actualidad:

O fútbol fascina porque é unha guerra simbólica. É o gran deporte mundial. Comprobei que a Galicia se lle coñece moito máis no mundo dende que o Deportivo da Coruña fixo unhas cantas fazañas e xoga, por iso, a Liga de Campións. A vida éche así, meu. Para crear unha identidade hai xente que ten que escribir unha enciclopedia de cincuenta tomos ao longo de cincuenta anos. O fútbol, en troques, crea unha identidade nunha tarde de gloria, nunha patada virtuosa.


miércoles, 15 de abril de 2015

El arrebato goleador de Bebeto

Una agradable tarde de domingo, el histórico goleador brasileño deleitó a los aficionados presentes en Riazor con cuatro momentos de euforia en los últimos minutos de un encuentro con el Albacete. Bebeto descargó así su rabia tras un encontronazo con Toshack en el descanso de aquel partido

Bebeto marcó 5 goles en un partido jugado en Riazor contra el Albacete durante la temporada 1995-1996
El Deportivo causó sensación durante la pretemporada de 1995. Los blanquiazules habían cerrado el curso anterior con un 2-8 en el campo del Albacete (en las gradas del Multiusos de San Lázaro se oía "Dépor, Dépor", ya que el Compostela se jugaba la permanencia y miraba de reojo a los manchegos, cuya meta defendía José Francisco Molina). El subcampeonato de Liga precedió a la obtención del primer título oficial del club en la final de Copa contra el Valencia que culminó la etapa de Arsenio Iglesias en el banquillo deportivista.

El galés John Benjamin Toshack se encargó de liderar el cuerpo técnico para afrontar una prometedora campaña. Y la racha positiva continuó, aumentando las expectativas de los aficionados. El Dépor le endosó un 7-0 al Bayern de Munich en un torneo disputado en Cartagena. Ese mismo verano, los herculinos alzaron su segundo título oficial: la Supercopa disputada frente al Real Madrid. Y la Liga dio el pistoletazo con una nueva goleada en Riazor frente al Valencia. El Deportivo estaba en forma y generaba una ilusión desbordante que mitigó el Compostela en la segunda jornada con una sorprendente victoria de los santiagueses, entrenados por Fernando Vázquez, por cuatro goles a cero.

Las dudas imperaron desde entonces en el seno del club coruñés. En la 5ª jornada, los blanquiazules recibían al Albacete y tenían la obligación de ganar para mantener sus aspiraciones. Y la tranquilidad llegó en el minuto 2 de juego, cuando Bebeto abrió la lata con uno de sus remates característicos: una tijera lateral dirigida al palo contrario. La mínima ventaja del Deportivo se mantuvo hasta el descanso.

Según revela Paco Jémez en una entrevista publicada en Jot Down, en el vestuario se vivó un momento de tensión entre Toshack y el delantero centro. El técnico galés hizo referencia a un par de ocasiones falladas por el crack brasileño, y éste amagó con cambiarse y dejar el partido.

La segunda parte pasaría a la historia. Nadie esperaba el atracón final. Bebeto anotó cuatro goles entre el minuto 83 y el 89. Un récord todavía imbatido. Riazor entero coreaba su apodo. Manolo Castelo se veía obligado a interrumpir los anuncios que se emitían en Radio Coruña tras cada movimiento en el marcador, porque enseguida se producía otro. Paco González se alejó del micrófono en Carrusel Deportivo aquella noche para ponerse de pie cuando tuvo la oportunidad de entrevistar a Bebeto en directo. Y TVE resumió así el partido para la sección de deportes del Telediario:





viernes, 23 de enero de 2015

La promoción de 1992: intensidad sin límites

Los encuentros que cerraron la temporada 1991-1992 situaron nuevamente al Deportivo en la cuerda floja. El club coruñés había disputado su primera Liga en la División de Honor tras casi dos décadas en otras categorías, pero la permanencia dependía de una sufrida promoción contra el Betis

Kiriakov pelea por el esférico ante un jugador verdiblanco
El Deportivo tenía el difícil reto de consolidarse en Primera División en 1991, después de una prolongada travesía por el desierto. Los seguidores blanquiazules ya sabían lo que era festejar la simple supervivencia de la entidad coruñesa gracias al gol de Vicente tres años antes.

Augusto César Lendoiro situó en el banquillo a Marco Antonio Boronat, destituido la temporada anterior como técnico de la Real Sociedad, donde había comenzado su carrera como entrenador sustituyendo a John Benjamin Toshack. Su mayor aval era haber clasificado a los vascos para la UEFA.

Entre los jugadores llamados a reforzar la plantilla se encontraban tres hombres que acusarían una gran inactividad debida a problemas físicos: el lateral López Rekarte, procedente del Barcelona; José Luis Ribera, central que provenía del Burgos, y el guardameta Canales, canterano del Real Madrid. La contratación del portero albaceteño requirió el mayor desembolso del Deportivo hasta aquel momento, pero su grave lesión forzó el fichaje de Paco Liaño a última hora. El internacional búlgaro Ilián Kiriakov completaba la lista de nuevos nombres.

En aquella Liga, la primera que el Real Madrid se dejó en Tenerife el último día de competición, los coruñeses no llegaron a superar un 9º puesto alcanzado en las primeras jornadas. Poco después, dos severas goleadas encajadas en Riazor contra los merengues y el FC Barcelona ubicaron al Deportivo en puestos de descenso directo.

Los asuntos relativamente extradeprotivos también sacuedieron ese año a la entidad. El 'caso Fran' explotaba en febrero, cuando se descubrió que existía un documento firmado en blanco que vinculaba al de Puente Carreira con el Real Madrid. Las negociaciones entre Lendoiro y Mendoza remataron con una decisión salomónica que derivó en un auténtico culebrón. Además, el Dépor vivía un proceso de conversión en sociedad anónima deportiva y la gestión era muy delicada.

Con todo, el equipo se mantuvo varias semanas en una zona tranquila dentro de la parte baja de la tabla, gracias a que casi siempre lograba puntuar como local. En aquel recinto con forma de herradura se presenciaron numerosos empates a cero goles.

Martín Lasarte, uno de los líderes de la zaga herculina
En cambio, la trayectoria negativa en campos ajenos provocó la destitución de Boronat, despedido después de caer 3-0 en Albacete. La recta final se afrontó nuevamente con Arsenio Iglesias en el blanquillo. El conjunto blanquiazul tuvo que luchar hasta el último suspiro, pero los resultados no fueron favorables a sus intereses y el Espanyol superó en un punto a los adiestrados por el Zorro de Arteixo; los catalanes se libraban así de jugar la promoción, trámite de obligado cumplimiento para Deportivo y Cádiz.

Los únicos deportivistas que disputaron todos los encuentros fueron Djukic y Fran, y el máximo anotador fue Claudio Barragán, don diez dianas en su cuenta.

El contrincante que aspiraba a ascender en detrimento de los coruñeses era el Real Betis Balompié. El 10 de junio de 1992 se vieron las caras en Riazor para decidir el marcador del partido de ida. El Deportivo, con Djukic en la grada por sanción, lo dio todo y derrotó a los verdiblancos por 2-1. Albístegui, de penalti, y Kiriakov, en un golpe franco, meterializaron los goles de los de casa, aunque el búlgaro erraría un nuevo penalti.

El choque decisivo se jugó en el Benito Villamarín el 17 de junio. Compusieron la alineación gallega Canales, Mariano, Ribera, Djukic, Lasarte, Sabín Bilbao, José Ramón, Albístegui, Kiriakov, Fran y Claudio, aunque también participarían Uralde y Kanatlarovski. En el estadio sevillano se vivieron momentos de mucha tensión, pero el Betis no fue capaz de rebasar la telaraña defensiva organizada por Arsenio. El empate a cero permitía que el Deportivo se mantuviese, al menos, un año más en Primera.

Especialmente significativa es la imagen del mítico entrenador deportivista saliendo del banquillo para abrazar al capitán Martín Lasarte, notablemente turbado por la emoción, y decirle: "¡Qué alegría, Martín, qué alegría...! Cuánto he sufrido...".

Cuatro Caminos comezaba a ser ocupada en ese momento por los emocionados hinchas blanquiazules, y los abrazos se extendieron por toda la ciudad. Sin embargo, casi nadie se atrevía a soñar con lo que sucedería a partir de entonces, ya que dos irrepetibles brasileños estaban a punto de cruzar el charco para contribuir a un salto de calidad que dejó perplejo al mundo del fútbol.




sábado, 18 de octubre de 2014

El Súper Dépor se corona en la final del agua

La final de la Copa del Rey de 1995 se interrumpió debido a una fuerte tormenta que inundó la capital madrileña. En los diez minutos restantes, disputados tres días después, el Deportivo consiguió doblegar al Valencia. Los blanquiazules lograron aquella noche el primer título oficial de su historia. Arsenio Iglesias cerró así su etapa como deportivista

Arsenio Iglesias, el 'zorro de Arteixo', se despidió del Deportivo en 1995 con la victoria frente al Valencia en la final de la Copa del Rey disputada en el Santiago Bernabéu
Arsenio levanta la Copa del Rey de 1995

Aquel partido que duró tres días significó mucho más que un campeonato. Fue la despedida ideal para Arsenio Iglesias 24 temporadas después de su estreno como técnico del Deportivo y 44 años después de su debut como jugador blanquiazul. Fue la venganza perfecta contra un Valencia que el curso anterior se había dejado la piel en Riazor para evitar que los coruñeses ganasen la Liga y recibir así una suculenta prima culé. Fue el primer título oficial para un club gallego. La conocida como 'final del agua' coronó al mítico Súper Dépor de mediados de los 90.

El sábado 24 de junio de 1995, los jugadores del Deportivo de La Coruña saltaron al césped del Bernabéu para medirse al equipo 'ché'. El tanto de Javier Manjarín en el minuto 35 demostró lo enchufado que estaba el conjunto herculino: el atacante asturiano presiona a Giner hasta robarle el balón y encara a Andoni Zubizarreta, a quien bate de un tiro cruzado.

En el minuto 70, Mijatovic empata el encuentro al botar una falta a escasos metros del área. El esférico entró rozando el palo derecho de la portería defendida por Paco Liaño. La lluvia y el granizo habían dificultado la práctica del fútbol en la segunda parte. El terreno apenas permitía que rodase el balón.

El árbitro, José María García-Aranda, indicó el camino a los vestuarios en el minuto 79. Era casi imposible seguir hasta el final en aquellas circunstancias. La tormenta continuó mientras se buscaba una solución ante aquel imprevisto.

El partido se reanudó el martes 27 a las 20:30 de la tarde. Pocos instantes después, Alfredo Santaelena provocó un idescriptible estallido de alegría en el lado gallego:



El marcador no se movió en lo que quedaba de encuentro. Mijatovic dispuso de una falta muy parecida a la del gol de la igualada, pero esta vez el balón acabó desviado. El Deportivo aguantó hasta el final, y el deportivismo celebró su merecida fiesta por la obtención del título. Tanta emoción y tanta rabia contenida se vació en una Copa.

Así había sido el camino recorrido en la competición del K.O. de aquella temporada hasta alcanzar este éxito memorable:



La revista Todo Deporte Coruña publicó una noticia en la que se mostraba un titular premonitorio después de superar la eliminatoria de octavos de final:

La revista herculina Todo Deporte Coruña describía en una crónica sobre el pase a cuartos de final del Deportivo en la Copa del Rey de 1995 la ilusión generada en torno a esta competición

El diario Marca explicaba así en su portada lo que había ocurrido en la primera jornada de la final:

El diario Marca destacó en su portada la fuerte tormenta sobre Madrid que provocó que se interrumpiese la final de Copa de 1995 entre Deportivo y Valencia

Y de esta forma se resumían los goles de aquel partido en una edición especial de la revista Don Balón:



jueves, 21 de agosto de 2014

Supercampeones frente al Madrid

El Deportivo se impuso con autoridad al Real Madrid en la Supercopa de España de 1995. El segundo título oficial para los coruñeses supuso el broche ideal a una pretemporada de escándalo que generó grandes expectativas en la afición 

Begiristain marcó el gol que puso por delante al Deportivo en el Bernabéu durante el partido de vuelta de la Supercopa de 1995
Begiristain marca ante Cañizares
La pretemporada del Dépor en 1995 pasó a la historia del club coruñés como una promesa incumplida. El verano comenzó con el triunfo en la Copa del Rey correspondiente a la temporada anterior. Primer título oficial para un club gallego y merecido reconocimiento para Arsenio Iglesias en su despedida definitiva como entrenador del conjunto herculino.

John Benjamin Toshack encabezó el cuerpo técnico posteriormente para dar continuidad al Súper Dépor nacido en aquella década con el zorro de Arteixo en el banquillo. El técnico galés presumía de importantes éxitos en su trayectoria y apostaba por un estilo desenfadado. Las grandes esperanzas potenciaron el ánimo de la afición.

Una pretemporada para enmarcar

El Dépor barre al Bayern de Munich a mediados de agosto en el I Trofeo de Cartagineses y Romanos celebrado aquel año. Un 7-0 que dejó boquiabierta a Cartagonova. Pocos días después, la edición número 50 del Trofeo Teresa Herrera se cierra con una victoria del Deportivo por 2-0 frente al Real Madrid en la final. Los Quique Sánchez Flores, Sanchís, Hierro, Redondo, Luis Enrique, Laudrup y Zamorano tardaron poco en verse las caras de nuevo con la escuadra coruñesa.

El equipo merengue, entrenado por Jorge Valdano, debía disputar contra el Deportivo la Supercopa de España. Y Riazor fue el escenario de una goleada que puso en ventaja a los herculinos: el primer partido se saldó con un 3-0 gracias a los goles Donato, Fran y Bebeto.

En la vuelta, un Deportivo mucho más gris se vio superado por el conjunto blanco durante casi todo el partido. Pese a ello, Manjarín y Begiristain remontaron un marcador adverso en los minutos finales. El Deportivo se convertía en el supercampeón de España.

El Dépor logró su primera Supercopa de España en 1995 tras doblegar al Real Madrid en Riazor y en el Bernabéu con jugadores como Djukic, Alfredo Santaelena, Mauro Silva, Donato, Fran, Manjarín y Bebeto. John Benjamin Toshack entrenaba al equipo coruñés
Los jugadores del RCD posan con la Supercopa de 1995

Fran levantó el trofeo aquella noche en el Bernabéu. El capitán blanquiazul reconoció minutos después, en una emisora de radio, que el vestuario se encontraba preocupado por las expectativas que se habían generado entre los seguidores del club. En aquellas circunstancias, la euforia parecía lógica e inevitable. La Supercopa demostró que, cuando no acompañaba el juego, el Dépor disfrutaba ya de la suerte de los campeones. Ni siquiera era necesario rendir al máximo para que todo saliera bien.

Aquel Deportivo, favorito al título de Liga que finalmente se llevó el Atlético de Madrid, defraudó en el torneo de la regularidad, pero logró la primera Supercopa de España que figura en su palmarés.




miércoles, 14 de mayo de 2014

A once metros del título de Liga

La temporada 1993-94 pasará a la historia por el penalti que erró Djukic en el último minuto de la jornada final. El Dépor perdió el primer puesto esa noche, tras más de media Liga como líder de la clasificación

El serbio Miroslav Djukic lanzó el penalti frente al Valencia en la última jornada de la Liga 93-94. Una victoria habría significado el título. González, suplente habitual, atrapa el balón raso enviado por el defensa deportivistaEra el día de la ilusión y se convirtió en la noche del llanto. La ciudad se había engalanado como nunca para volcarse con el equipo que podía romper la hegemonía del 'Dream Team' de Johan Cruyff en la Liga. El sueño de superar a un todopoderoso contagiaba una simpatía especial en personas ajenas al Deportivo que, en muchos casos, mostraban poco interés en el fútbol. A Coruña disfrutó de aquel clima hace exactamente dos décadas, el 14 de mayo de 1994. Una noche de sábado en que el suspense precedió al gran desplome del humilde que rozaba el éxito.

El Súper Dépor, revelación del campeonato el año anterior, volvió a competir sin complejos y lideró la clasificación desde la jornada 14. La regularidad de los herculinos impresionaba a todos sus perseguidores, pero había que pelear hasta el final para mantener la ventaja que le separaba de los gigantes del fútbol. La dinámica de las últimas semanas de competición invitaba a mantener la prudencia: los de Arsenio debían ofrecer el máximo rendimiento para lograr cada victoria, mientras el Barcelona resolvía con claridad la mayoría de sus enfrentamientos.

Y el desenlace se conoció en la última página, donde estaba escrito que el Deportivo recibiría en Riazor al Valencia, que no se jugaba nada, y el Sevilla visitaría el Camp Nou con el objetivo de obtener un puesto que le permitiese disputar la Copa de la UEFA. El Barcelona estaba a sólo un punto de arrebatar la primera plaza a los blanquiazules. Esta es la previa del partido que se emitió en Telemadrid:



Los aficionados que llenaron Riazor festejaron con furia un gol que el Cholo Simeone marcó en el minuto 12 a casi 1.200 kilómetros del feudo deportivista. El Sevilla se adelantaba en el marcador. El Valencia, sin embargo, planteaba un partido muy intenso y al Deportivo le costaba llegar con claridad al área contraria. En la ciudad condal, mientras tanto, se vivía un choque mucho más abierto. Stoichkov empataba en el minuto 20. Todo seguía igual. Y un minuto antes del descanso, Suker adelantaba otra vez al Sevilla. La primera parte acababa con aquella prometedora situación, pero los coruñeses necesitaban ganar para asegurarse la obtención del título.

La reacción culé llegó en la segunda parte: Stoichkov, Romario y Laudrup perforaron la portería defendida por Unzué. Las malas noticias viajaban a Riazor a través de la radio: El Barcelona ganaba 5-2 y, con el gol average particular a favor, se situaba al frente de la tabla. Y el nerviosismo comenzó a agarrotar las piernas de los jugadores del Deportivo, que ponían todo el corazón sobre el campo pero apenas superaban a la defensa ché. La última oportunidad surgió en el minuto 89: una peligrosa internada del lateral Nando provocó una entrada a destiempo del valencianista Serer. El árbitro López Nieto señaló el punto de penalti.

Donato era el encargado de transformar en gol los lanzamientos desde los once metros. Pero el carioca había sido sustituido por Alfredo Santaelena unos minutos antes. Djukic, que esa temporada había tirado penaltis con distinta fortuna, colocó el balón en el punto fatídico. Así se narraba aquel momento en el Tiempo de Juego de la Cadena COPE:


La desolación invadió Riazor. La parada del guardameta González deshizo aquella fantasía romántica. Arsenio Iglesias se ganó los aplausos de los periodistas que recogieron sus comentarios en una rueda de prensa breve y honesta después del partido:



Y en la grada, entre lágrimas, algunos afirmaban con resignación que jamás se volvería a disfrutar de una ocasión como aquella. Pero el destino deparó una sopresa tras otra:

· La temporada siguiente, Valencia y Deportivo se vieron las caras en el Santiago Bernabéu para disputar la final de la Copa del Rey. Alfredo, el jugador que había sustituido a Donato en aquel partido decisivo de la temporada anterior, marcó el gol de la victoria para que los blanquiazules lograsen el primer título oficial de un club gallego. Arsenio se despedía del club con aquel prestigioso trofeo.

· Donato abrió el marcador en el Deportivo-Espanyol que cerraba la temporada 1999-2000 para los herculinos. El hispano-brasileño introdujo el balón en la potería en la Djukic había lanzado el penalti. La victoria final susupo, ahora sí, el título de Liga.

· Djukic formó parte de la plantilla del Valencia C.F. durante 6 temporadas después de haber militado otras 6 en el Deportivo.

· El ex valencianista Giner, titular en aquel partido jugado en mayo de 1994, reconoció en 2008 que su equipo recibió una "cuantiosa" prima por parte del Barcelona gracias al empate logrado.

Este es el resumen de las principales imágenes que dejó aquel final tan cruel como emocionante:






jueves, 24 de abril de 2014

El comienzo del 'meigallo' blanco

La temporada 1992-93 supuso la eclosión de un club al que acababan de incorporarse Mauro Silva y Bebeto. Cinco triunfos en las cinco primeras jornadas eran motivo más que suficiente para soñar con un punto de inflexión en la historia. Así irrumpía el Súper Dépor que peleó contra los grandes hasta convertirse en uno de ellos, y así comenzó la racha de 18 años sin perder ante el Real Madrid en Coruña

Cracks históricos del Dépor como Mauro Silva y Fran felicitan al goleador Bebeto por uno de los tantos marcados frente al Real Madrid en la remontada de la temporada 92-93 en RiazorEl Deportivo llegaba a la 5ª jornada de la temporada 1992-93 con un pleno de victorias en el bolsillo. Había presentado su candidatura a equipo revelación; nadie conocía su límite ni sus aspiraciones, pero todo podía quedarse en una racha fugaz de triunfos y juego brillante. El club continuaba en Primera tras una agónica promoción disputada unos meses antes. ¿Hasta que punto constituían un salto de calidad los fichajes de Mauro Silva y Bebeto? La visita del Real Madrid a Riazor el 3 de octubre de 1992 sirvió como piedra de toque.

Los madrileños salieron al campo con Jaro, Sanchís (sustituido por Alfonso Pérez en el minuto 66), Rocha, Nando, Lasa, Hierro, Prosinecki, Míchel, Villarroya, Luis Enrique e Iván Zamorano. Benito Floro dirigía al equipo desde el banquillo.

El Deportivo alineó a Liaño, López Rekarte, Albistegui, Ribera, Djukic, Nando, Mariano (Aldana, m. 32), Mauro Silva, Fran, Claudio (Mújica, m. 82) y Bebeto. Nombres ligados al Súper Dépor de Arsenio Iglesias.

Un partido igualado

El Deportivo jugó sin miedo. Y el Real Madrid respetó a su rival. A falta de un dominador, los coruñeses lograron algún acercamiento peligroso, pero el conjunto blanco amenazaba con aprovechar la eficacia de sus atacantes. Y los goles cayeron del lado merengue: Fernando Hierro inauguró el marcador en el 22 de la primera parte, y Zamorano aumentó la diferencia tres minutos después.

El zorro de Arteixo reacció al instante: Adolfo Aldana sustituyó a Mariano para dotar de más profundidad a los blanquiazules. El Deportivo ganó en verticalidad, pero apenas creaba ocasiones en aquel encuentro agrio, duro e intenso. Sin embargo, Bebeto no perdonó un uno contra uno ante Jaro poco antes del descanso. La esperanza regresaba a la grada.

Avanzado el segundo tiempo, el Dépor se impuso definitivamente, cerrando huecos en defensa y aprovechando la habilidad y la rapidez de los hombres de arriba, mientras Mauro Silva daba consistencia al bloque desde el centro del campo. Otro tanto de Bebeto y un autogol de Rocha permitieron que aquella noche ganase el mejor.


El bigoleador Bebeto, antes de entrar en el vestuario, declaró a la Televisión de Galicia que había mucho camino por delante: "El fútbol es humildad, es determinación, es aplicación... No hemos ganado nada. La gente tiende a la euforia, pero nosotros, los jugadores, tenemos que ser conscientes de que esto es difícil y hay que trabajar para agradar a la afición". Dos semanas después, el F.C. Barcelona sucumbía en Riazor gracias a un nuevo gol del delantero brasileño.

La temporada que abre un ciclo

Aquella mágica temporada marcó el nacimiento del Súper Dépor. El club coruñés acabó la Liga en el tercer puesto de la tabla, lo que garantizaba su participación, por primera vez, en un torneo continental: la antigua Copa de la UEFA. Bebeto obtuvo el Pichichi por sus 29 dianas. Liaño compartió el Zamora con Santiago Cañizares, portero, entonces, del Celta de Vigo. El Real Madrid no volvió a ganar un partido oficial disputado en Riazor hasta enero del año 2010.