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jueves, 29 de octubre de 2015

El primer Euro Dépor, una pasión que recorrió el continente

Algunas noches mágicas para todos los deportivistas se vivieron con la disputa de la Copa de la UEFA y la desaparecida Recopa. Enfrentarse a grandes de Europa y ofrecer sorpresas al público suponía dar continuidad al sueño que se estaba viviendo.

El balón golpeado por Bebeto penetra la meta del Dortmund


Tras la celebración de la temporada 92-93, toda España se enamoró de aquel modesto club que, sin que nadie pudiera preverlo, se había situado al nivel de los todopoderosos durante su segundo año consecutivo en la Divisón de Honor, después de casi dos décadas en categorías distintas.

El Deportivo concluyó la Liga en el tercer puesto, accediendo por primera vez en su historia a una competición de nivel continental. En aquel momento, tan solo el primer clasificado entraba en el cuadro de equipos que jugaba la Liga de Campeones, por lo que los blanquiazules iniciaron su periplo europeo en la UEFA.

El sorteo deparó como primer rival al Aalborg de Dinamarca en los 1/16 de final, y el conjunto coruñés debutó un 14 de septiembre con una derrota por un gol a cero fuera de su estadio. Dos semanas más tarde, el Deportivo fulminó a los daneses en Riazor gracias a un hattrick de Bebeto y otros dos goles de Claudio Barragán. El Aalborg era entonces un club en auge que logró la primera liga de su palmarés al año siguiente.

En 1/8 de final, el Deportivo se cruzó con el potente Aston Villa británico, que arañó un empate a un gol en el partido de ida disputado en el recinto herculino, en un encuentro que igualó Pedro Riesco a escasos minutos del final y que había comenzado con un penalti errado por Bebeto. De hecho, la mala racha del brasileño desde los once metros provocó que Donato y, como segunda opción, Djukic, se conviertiesen en los lanzadores habituales.

El equipo estaba realizando de nuevo una gran campaña liguera, pero resultaba difícil presagiar que haría enmudecer al Villa Park con el inolvidable tanto de cabeza de Javier Manjarín para aprovechar el centro del lateral Nando desde la izquierda. Paco Jémez comentaba el partido durante la retransmisión en directo de Antena 3:



Un Deportivo eufórico no sería capaz de superar los cuartos de final al caer por la mínima en los dos encuentros que le enfrentaron al Eintracht de Francfort alemán.

La temporada 94-95 se saldaría con un balance similar en la UEFA. Tras eliminar al Rosenborg y al Tirol Innsbruck goleando en los partidos de vuelta celebrados en casa, el sorteo de cuartos de final propició un duro escollo: el Borussia Dortmund.

En Riazor, el Deportivo obtuvo una gran victoria con un memorable tanto de Bebeto, que controló el balón con el pecho antes de golpearlo con su pierna buena para que se introdujese en la portería germana tras pegar en la cruceta.

El Dortmund niveló la eliminatoria en el partido decisivo y ambos equipos se vieron obligados a decantar la balanza en una agónica prórroga. Los coruñeses, con una defensa bien organizada, disfrutaron de buenas ocasiones al contragolpe, y Alfredo Santaelena, en el minuto 102, elevó el esférico por encima del portero transformando en gol un peculiar centro-chut. La alegría se desató hasta que un arreón alemán la deshizo. En dos minutos, el Borussia Dortmund ponía el definitivo 3-1 en el marcador para desolación de los hinchas blanquiazules.

La temporada acabó con un subcameonato en el torneo de la regularidad y con la magnífica victoria ante el Valencia en la final de la Copa del Rey celebrada en el Bernabéu. El Deportivo pasaba, de este modo, a disputar la Recopa, en compañía del Real Zaragoza dirigido por Víctor Fernández, vigente ganador del trofeo.

Con Toschack sucediendo a Arsenio Iglesias en el banquillo, los seguidores herculinos sufrieron una enorme desilusión debido a la irregular marcha del club coruñés tras las enormes expectativas generadas. En cambio, el Deportivo alcanzó resultados espectaculares en el campeonato europeo.

En la primera ronda, el Dépor viajó a Chipre para enfrentarse al Apoel de Nicosia, sin que el marcador se moviese en todo el partido. En el choque de vuelta, sin embargo, los chipriotas encajaron un salvaje castigo al recibir nada menos que ocho goles en su portería. Por tercer año consecutivo, Bebeto anotaba un hattick en un partido de dieciseisavos. A la fiesta se unieron Radchenko (por partida doble), Beguiristain, Donato y Aldana.

Tras deshacerse del Trabzonspor turco, la escuadra gallega tuvo que medirse al Zaragoza. En la ida, jugado como local, venció por uno a cero a los maños con gol del canterano David Fernández Miramontes, que causaba sensación en la grada gracias a su desborde y su visión de juego.

Las situación se complicó cuando Morientes adelantó al Zaragoza en la vuelta, pero un gol de Bebeto dio a los coruñeses el pase a su primera semifinal europea.

El temible Paris Saint Germain era el rival en aquella eliminatoria. En Riazor, el Deportivo desaprovechó varias ocasiones y Djorkaeff puso en ventaja a los galos en el último minuto. Los blanquiazules ofrecieron una buena imagen en el Parque de los Príncipes, pero sucumbieron nuevamente debido a un gol marcado por otro internacional francés, el delantero Patrice Loko.

A la postre, el PSG ganaría la competición al doblegar en la final al Rapid de Viena.

El Deportivo tardaría año y medio en volver a disputar un torneo continental, pero desde aquellas primeras participaciones es habitual que quien tenga la oportunidad de preguntar por A Coruña en cualquier zona de Europa reciba como respuesta una mención a su equipo de fútbol. Acababa de nacer el Euro Dépor.


jueves, 4 de junio de 2015

Vecinos de primera categoría

Un repaso a los mejores derbis disputados por los herculinos en Primera División. Victorias y derrotas vividas con una pasión especial

Viñeta sobre 'O noso derbi' publicada en Faro de Vigo
El fútbol no sería lo mismo sin los partidos de máxima rivalidad, bien sea por el nivel de los equipos o por su proximidad geográfica. Se trata de ocasiones idóneas para llenar un estadio y saborear con más rabia el triunfo. Y esta es la historia de algunos derbis protagonizados por el Deportivo de La Coruña.

El primer enfrentamiento entre Deportivo y Celta en la División de Honor se produjo en la temporada 1941-42. Era el cuarto partido de los coruñeses en la categoría de oro, y cayeron por 2-1 en la ciudad olívica. La venganza llegó en el partido de vuelta, disputado en el viejo campo de Riazor: el conjunto blanquiazul derrotaba a su rival por cuatro goles a cero.

En esos choques primaba siempre el orgullo, que duele especialmente cuando la diferencia entre unos y otros se materializa a través de una severa derrota. La victoria más abultada a favor de los celestes se presenció en la temporada 1951-52, cuando vencieron como locales por 6-1 a pesar de que el Deportivo había inaugurado el marcador.

Cuatro años después, la escuadra herculina le endosó una 'manita' al Celta. Esa proeza se repitió una noche en Balaídos, a principios de 2004. Los locales, conocidos como 'la máquina' por su juego de equipo, disputaban la Liga de Campeones por primera vez en su historia, pero los problemas internos acabaron hundiéndolos en Segunda División.

Otro encuentro especial se vivió el año en que el Deportivo se alzó con el título de campeón de Liga. Corría la decimosexta jornada cuando los coruñeses lideraban ya el torneo, pero el Celta, situado en el segundo puesto de la tabla, podía acercarse a dos puntos si vencía en Riazor. En un partido tenso e igualado, Turu Flores desequilibró la balanza a favor de los locales. Y es que el argentino perforó la meta viguesa en cinco ocasiones durante su trayectoria como deportivista. Cuatro de esos goles valieron una victoria.

Sin embargo, el Deportivo de La Coruña tuvo otros rivales gallegos en Primera División. Tal es el caso del Pontevedra, que militó seis temporadas en la máxima categoría durante los años 60 y coincidió en tres de ellas con sus vecinos del norte. En total: dos victorias, dos empates y dos derrotas.

Más recientes, aunque medio olvidados, se encuentran los cruces con la Sociedad Deportiva Compostela en los años 90. La época dorada de un club que necesitó refundarse. La capital gallega vivió un sueño cuando disfrutó de un modesto equipo que aguantó cuatro temporadas en la División de Honor del fútbol español.

Todo comenzó en la campaña 1994-95. Los santiagueses sufrirían hasta la jornada final. El Deportivo contribuyó a la permanencia del Compostela marcando ocho goles en Albacete, y en San Lárazo se animaron a corear, sin que sirviese de precedente, el nombre de la escuadra herculina.

Meses después aterrizó Toshack en A Coruña, y el Deportivo, flamante campeón de la Copa del Rey y de la Supercopa de España, aspiraba a ganarlo todo. El jarro de agua fría llegó en la segunda jornada de aquella temporada de Liga, cuando el Compostela castigó al Deportivo con un sorprendente 4-0 que dejó tocados a los blanquiazules. Fernando Vázquez corría por la banda tras cada gol de sus hombres.

La próxima temporada disfrutaremos de nuevo de la posibilidad de sentir la emoción de presenciar un derbi entre dos clubes gallegos en la categoría principal de una de las mejores ligas del mundo. Tal vez la espectacularidad o el resultado final de esos encuentros nos regale momentos históricos. En cualquier caso, estos eventos invitan a que las dos aficiones demuestren su madurez y pongan de manifiesto que se puede desatar la euforia sin perder la deportividad y el sentido común.





miércoles, 15 de abril de 2015

El arrebato goleador de Bebeto

Una agradable tarde de domingo, el histórico goleador brasileño deleitó a los aficionados presentes en Riazor con cuatro momentos de euforia en los últimos minutos de un encuentro con el Albacete. Bebeto descargó así su rabia tras un encontronazo con Toshack en el descanso de aquel partido

Bebeto marcó 5 goles en un partido jugado en Riazor contra el Albacete durante la temporada 1995-1996
El Deportivo causó sensación durante la pretemporada de 1995. Los blanquiazules habían cerrado el curso anterior con un 2-8 en el campo del Albacete (en las gradas del Multiusos de San Lázaro se oía "Dépor, Dépor", ya que el Compostela se jugaba la permanencia y miraba de reojo a los manchegos, cuya meta defendía José Francisco Molina). El subcampeonato de Liga precedió a la obtención del primer título oficial del club en la final de Copa contra el Valencia que culminó la etapa de Arsenio Iglesias en el banquillo deportivista.

El galés John Benjamin Toshack se encargó de liderar el cuerpo técnico para afrontar una prometedora campaña. Y la racha positiva continuó, aumentando las expectativas de los aficionados. El Dépor le endosó un 7-0 al Bayern de Munich en un torneo disputado en Cartagena. Ese mismo verano, los herculinos alzaron su segundo título oficial: la Supercopa disputada frente al Real Madrid. Y la Liga dio el pistoletazo con una nueva goleada en Riazor frente al Valencia. El Deportivo estaba en forma y generaba una ilusión desbordante que mitigó el Compostela en la segunda jornada con una sorprendente victoria de los santiagueses, entrenados por Fernando Vázquez, por cuatro goles a cero.

Las dudas imperaron desde entonces en el seno del club coruñés. En la 5ª jornada, los blanquiazules recibían al Albacete y tenían la obligación de ganar para mantener sus aspiraciones. Y la tranquilidad llegó en el minuto 2 de juego, cuando Bebeto abrió la lata con uno de sus remates característicos: una tijera lateral dirigida al palo contrario. La mínima ventaja del Deportivo se mantuvo hasta el descanso.

Según revela Paco Jémez en una entrevista publicada en Jot Down, en el vestuario se vivó un momento de tensión entre Toshack y el delantero centro. El técnico galés hizo referencia a un par de ocasiones falladas por el crack brasileño, y éste amagó con cambiarse y dejar el partido.

La segunda parte pasaría a la historia. Nadie esperaba el atracón final. Bebeto anotó cuatro goles entre el minuto 83 y el 89. Un récord todavía imbatido. Riazor entero coreaba su apodo. Manolo Castelo se veía obligado a interrumpir los anuncios que se emitían en Radio Coruña tras cada movimiento en el marcador, porque enseguida se producía otro. Paco González se alejó del micrófono en Carrusel Deportivo aquella noche para ponerse de pie cuando tuvo la oportunidad de entrevistar a Bebeto en directo. Y TVE resumió así el partido para la sección de deportes del Telediario:





jueves, 21 de agosto de 2014

Supercampeones frente al Madrid

El Deportivo se impuso con autoridad al Real Madrid en la Supercopa de España de 1995. El segundo título oficial para los coruñeses supuso el broche ideal a una pretemporada de escándalo que generó grandes expectativas en la afición 

Begiristain marcó el gol que puso por delante al Deportivo en el Bernabéu durante el partido de vuelta de la Supercopa de 1995
Begiristain marca ante Cañizares
La pretemporada del Dépor en 1995 pasó a la historia del club coruñés como una promesa incumplida. El verano comenzó con el triunfo en la Copa del Rey correspondiente a la temporada anterior. Primer título oficial para un club gallego y merecido reconocimiento para Arsenio Iglesias en su despedida definitiva como entrenador del conjunto herculino.

John Benjamin Toshack encabezó el cuerpo técnico posteriormente para dar continuidad al Súper Dépor nacido en aquella década con el zorro de Arteixo en el banquillo. El técnico galés presumía de importantes éxitos en su trayectoria y apostaba por un estilo desenfadado. Las grandes esperanzas potenciaron el ánimo de la afición.

Una pretemporada para enmarcar

El Dépor barre al Bayern de Munich a mediados de agosto en el I Trofeo de Cartagineses y Romanos celebrado aquel año. Un 7-0 que dejó boquiabierta a Cartagonova. Pocos días después, la edición número 50 del Trofeo Teresa Herrera se cierra con una victoria del Deportivo por 2-0 frente al Real Madrid en la final. Los Quique Sánchez Flores, Sanchís, Hierro, Redondo, Luis Enrique, Laudrup y Zamorano tardaron poco en verse las caras de nuevo con la escuadra coruñesa.

El equipo merengue, entrenado por Jorge Valdano, debía disputar contra el Deportivo la Supercopa de España. Y Riazor fue el escenario de una goleada que puso en ventaja a los herculinos: el primer partido se saldó con un 3-0 gracias a los goles Donato, Fran y Bebeto.

En la vuelta, un Deportivo mucho más gris se vio superado por el conjunto blanco durante casi todo el partido. Pese a ello, Manjarín y Begiristain remontaron un marcador adverso en los minutos finales. El Deportivo se convertía en el supercampeón de España.

El Dépor logró su primera Supercopa de España en 1995 tras doblegar al Real Madrid en Riazor y en el Bernabéu con jugadores como Djukic, Alfredo Santaelena, Mauro Silva, Donato, Fran, Manjarín y Bebeto. John Benjamin Toshack entrenaba al equipo coruñés
Los jugadores del RCD posan con la Supercopa de 1995

Fran levantó el trofeo aquella noche en el Bernabéu. El capitán blanquiazul reconoció minutos después, en una emisora de radio, que el vestuario se encontraba preocupado por las expectativas que se habían generado entre los seguidores del club. En aquellas circunstancias, la euforia parecía lógica e inevitable. La Supercopa demostró que, cuando no acompañaba el juego, el Dépor disfrutaba ya de la suerte de los campeones. Ni siquiera era necesario rendir al máximo para que todo saliera bien.

Aquel Deportivo, favorito al título de Liga que finalmente se llevó el Atlético de Madrid, defraudó en el torneo de la regularidad, pero logró la primera Supercopa de España que figura en su palmarés.




lunes, 7 de abril de 2014

La gran remontada europea

El Deportivo debía arrollar al Milan para alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones tras una severa derrota en San Siro. Y los Molina, Mauro, Valerón, Luque y compañía lograron voltear la eliminatoria. Europa observó con admiración aquel resultado mientras Riazor celebraba la gesta

Albert Luque deshizo las telarañas de la escuadra al marcar el tercer gol del Deportivo y poner a los coruñeses provisionalmente en semifinales de la Champions LeagueEl 7 de abril de 2004, hace exactamente una década, el Deportivo tenía ante sí el reto de transformar una noche de fútbol en una jornada épica cuyo eco se sentiría entre todos los aficionados de Europa.

Una tarde agradable de principios de primavera, con nubes y claros y temperaturas muy suaves, alentaba el sueño de marcar aquella fecha para siempre en el calendario histórico deportivista. El desafío era tan exigente, y la gesta tan improbable ante la adversidad de la situación, que solamente se podía ganar, ya que todo parecía perdido y parte de la afición se conformaba con mostrar una imagen digna sobre el terreno de juego.

Todo el deportivismo sabía que, en caso de dar la sorpresa, se reviviría periódicamente aquella noche tan especial. Y esa idea encerraba una ilusión que permitía afrontar con un ánimo diferente una cita que, en cualquier caso, generaba una expectación indudable.

Cuartos de final de la Liga de Campeones. Partido de vuelta. El A.C. Milan, ganador de la edición anterior del torneo, había derrotado por 4-1 a los blaquiazules en el estadio de San Siro. La remontada parecía un sueño al que nadie renunciaba en Riazor... Ni en TVE, que anunciaba así el partido:


Los italianos, entrenados por Carlo Ancelotti, salieron al campo con hombres como Cafú, Maldini, Pirlo, Seedorf, Kaká y Shevchenko.  El once del Deportivo estaba compuesto por Molina, Manuel Pablo, Andrade, Naybet, Romero, Sergio, Mauro Silva, Víctor, Luque, Valerón y Pandiani.

Música de Champions League. Pitido inicial. El resto del acontecimiento se puede revivir, por ejemplo, a través de la narración en directo de Germán Dobarro para el Carrusel Deportivo de la Cadena SER:



También es posible recuperar la crónica del diario Marca y leer la evolución del encuentro. A destacar, sin embargo, el reportaje realizado por Canal + realizó para recordar lo que ocurrió aquella noche:


Esa misma semana, el popular periodista catalán Enric González, corresponsal en Roma del diario El País durante aquella época, publicó un artículo sobre la liga italiana (recogido años después en Historias del calcio, recopilación de textos escritos que publicaba con su firma para la sección así denominada) del cual merece la pena rescatar estas líneas:

La memoria sentimental se forja en el dolor, aunque cristalice en un segundo de gloria. Quienes sufrieron los años grises en que Riazor no soñaba siquiera con la Primera División saben realmente lo que valió esa noche mágica en que el Depor destrozó al Milan (y, de paso, llenó de gozo a millones de italianos que soportan mal la 'megamacrocosa' de Berlusconi).

Desconozco el laberinto espiritual de un seguidor del Madrid, del Milan, del Bayern o de la Juve. No sé cómo se funciona a esos niveles, no sé si sus semanas de pasión son como otras. Tiendo a suponer que no. Imagino que el triunfo sólo les proporciona el alivio del pronóstico cumplido y que el fracaso les genera menos dolor que estupefacción.

Que me perdonen. Creo que son más hermosas las victorias de los vencidos. 





miércoles, 26 de marzo de 2014

Los "Canaro" y la goleada del siglo

La delantera conocida como Orquesta Canaro pasó a la historia del Deportivo por su juego combinativo y su gran eficacia en ataque. De sus pies surgió, en la temporada 1950-51, un registro todavía imbatido

Riazor nunca gritó tantos goles en tan pocos minutos. Ocurrió el 5 de noviembre de 1950. Todo el estadio cantaba al son de la Orquesta Canaro. Diez explosiones de júbilo indicaban la épica del momento. Fue un partido ante el Lleida que se convirtió en la mayor goleada del Deportivo en Primera División.

El club blanquiazul se había proclamado subcampeón de Liga el verano anterior. Dos históricos del cuadro herculino, Guimeráns y Maquínez, abandonaron la entidad, y los delanteros Oswaldo y Corcuera cruzaron el Atlántico para reforzar al equipo. Tino, Moll y Rafael Franco completaban un prometedor quinteto atacante.

Corcuera, Oswaldo, Franco, Moll y Tino formaban la Orquesta Canaro

Todos ellos eran sudamericanos, a excepción de Tino, natural de San Pedro de Nós, lo que motivó que el periodista Ponte Patiño, que había vivido en Buenos Aires, bautizase a estos cinco goleadores como la Orquesta Canaro en honor a una banda argentina de música.

El irregular comienzo de la temporada 1950-51 provocó cierto desánimo entre la hinchada, a pesar de un 4-1 endosado al Celta en Riazor. La euforia resurgió en la grada tras un 5-0 frente al Real Madrid y un 0-3 conseguido en Mestalla. La semana siguiente, el Lleida viajó a tierras gallegas y recibió, sobre el campo, un severo castigo.

La Orquesta Canaro acaparó el registro anotador de aquel encuentro. Los cinco protagonistas de la delantera coruñesa sumaron 9 goles en un partido que finalizó con un 10-1 favorable al equipo local.

Una temporada discreta

Tino, Franco, Oswaldo, Corcuera y Moll lideraron, por este orden, la tabla de realizadores del Deportivo. Los "Canaro" marcaron 56 de los 64 goles del equipo durante aquella temporada. Una media de casi dos por partido.

La Unió Esportiva Lleida acabó en el último lugar de la clasificación, con 134 goles encajados en sólo 30 jornadas, pero se vengó del Deportivo en la segunda vuelta del campeonato, al derrotarlo por la mínima en su campo.

De hecho, pese a la espectacularidad de algunos marcadores, lo justo es hablar de una campaña discreta. El Deportivo sufrió hasta la última jornada para evitar la promoción y acabó en el puesto 12 de 16. Lo más destacado, curiosamente, es que Juan Acuña consiguió su cuarto y último trofeo Zamora.