jueves, 23 de abril de 2015

Literatura blanquiazul y autores universales

El Día del Libro nos invita a descubrir la magia de este deporte recogida en los textos de algunos escritores a los que merece la pena descubrir como lector y como forofo

El fútbol no se disfruta solamente observando la pantalla o el césped. Tampoco corriendo sobre el cemento, la tierra o la alfombra verde. La emoción no se transmite sólo a través del rugido de las gradas o el sonido de la radio. El fútbol se lee. Y el Dépor también.

El fútbol a sol y sombra, una magnífica colección de textos breves, a modo de microrrelatos que recogen historias reales del balompié, se ha convertido en la referencia literaria de las obras dedicadas a esta disciplina. Su autor, Eduardo Galeano, ha fallecido este mes. Este uruguayo universal mostró en libros, artículos y entrevistas su inspiración, su lucidez, su elegancia y su compromiso con los vencidos, los desfavorecidos, los derrotados.

Espejos es otro conjunto de maravillosas piezas literarias cargadas de talento y de significado. Una de las historias que aparece en este libro está muy relacionada con el Deportivo y con la ciudad:

La Coruña, verano de 1936: Bebel García muere fusilado.
Bebel es zurdo para jugar y para pensar.
En el estadio, se pone la camiseta del Dépor. A la salida del estadio, se pone la camiseta de la Juventud Socialista.
Once días después del cuartelazo de Franco, cuando acababa de cumplir veintidós años, enfrenta el pelotón de fusilamiento:
-Un momento -manda.
Y los soldados, gallegos como él, futboleros como él, obedecen.
Entonces Bebel se desabrocha la bragueta, lentamente, botón tras botón, y de cara al pelotón echa una larga meada.
Después, se abrocha la bragueta. 
-Ahora sí.

El fútbol a sol y sombra, citado anteriormente, contiene un pasaje que revela el infortunio del delantero Bebeto antes de instalarse en la ciudad de cristal:

La pasión por la camiseta no tiene mucho que ver con el fútbol moderno, pero el hincha castga el delito de deserción. En 1989, cuando el jugador brasileño Bebeto pasó del club Flamengo al Vasco de Gama, hubo hinchas del Flamengo que acudían a los partidos del Vasco de Gama solamente para abuchear al traidor. Le llovieron las amenazas, y el brujo más temible de Río de Janeiro le echó su maldición. Bebeto sufrió un rosario de lesiones, no podía jugar sin lastimarse y sin que la culpa le pesara en las piernas, y fue de mal en peor hasta que por fin decidió marcharse a España.

Seguimos en A Coruña para recuperar un fragmento de un curioso trabajo elaborado por el escritor y periodista herculino Manuel Rivas. En el irónico y mordaz texto titulado 'Galicia contada a un extraterrestre', que aparece en el libro Unha espía no Reino de Galicia, Rivas explica una otra historia verdadera relacionada con un seguidor del club blanquiazul:

Agora que o matino, hay moitos heroes na memoria sentimental do pobo que case non figuran nos libros. Déixame que che cite algúns. Está o Foucellas, un cesteiro revolucionario, antifascista, que se botou ao monte ao saír do cárcere onde o meteran despois da guerra do 36, un maquis convertido en lenda, moi lanzal, que asistía aos  partidos de Riazor disfrazado de cura. Cazárono barbeándose no espello dun río e condenárono a morrer polo garrote. A prensa destacou, non sei se en honor do reo, que se trouxera paa a ocasión ao "mellor verdugo de España".

Manuel Rivas incluye en ese mismo trabajo una reflexión acertada sobre la relevancia de este deporte en la actualidad:

O fútbol fascina porque é unha guerra simbólica. É o gran deporte mundial. Comprobei que a Galicia se lle coñece moito máis no mundo dende que o Deportivo da Coruña fixo unhas cantas fazañas e xoga, por iso, a Liga de Campións. A vida éche así, meu. Para crear unha identidade hai xente que ten que escribir unha enciclopedia de cincuenta tomos ao longo de cincuenta anos. O fútbol, en troques, crea unha identidade nunha tarde de gloria, nunha patada virtuosa.


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